Mostrando entradas con la etiqueta CRITICA LITERARIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRITICA LITERARIA. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2014

JULIO SOLÓRZANO MURGA (Por Raúl Gálvez Cuéllar)

JULIO SOLÓRZANO MURGA

Julio Solórzano  es un inmenso poeta e investigador literario que ha publicado varios libros de poesía, antologías, crónicas y cuentos. Al mismo tiempo realiza una permanente promoción cultural como tenaz organizador de eventos nacionales e internacionales, habiendo convertido a Huacho en uno de los más importantes Centros de Cultura del Perú.

Solórzano es dueño de una poesía íntima y bella, en la que aflora su fina sensibilidad y bonhomía, entre cánticos de amor, desengaños y recuerdos. Su estro por momentos alcanza una nota de desesperación ante el paso del tiempo, ante la pérdida de sus progenitores y de otros seres queridos. Bastaría leer su emblemático poema "Cuando Muere un Poeta" para otorgarle la más alta calificación como tal, ya que trasunta un hondo sentimiento cristiano y de esperanza.  Julio se despreocupa de la forma, desecha los rebuscamientos estructurales y nos entrega una poesía y una prosa limpias como su alma de buen eposo, buen hijo, buen padre y buen hermano. Y de extraordinario amigo porque dedica poemas a los poetas de su entorno.

Podemos sañalar a Solórzano Murga como a un neo-romántico de vanguardia, que libera sus penas y alegrías desde el espíritu de madera de su inseparable guitarra, para volver a ser niño y anunciar el nuevo día, cósmico, terrígeno, sagrado y eterno.

Estando seguro de que JSM continuará recibiendo galardones y reconocimientos, saludo al Vice-Presidente de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias, y Presidente de la Comisión de Organización del II ENCUENTRO INTERNACIONAL DE POETAS Y ESCRITORES "JOSÉ PABLO QUEVEDO" a realizarse en agosto próximo en la hospitalaria Ciudad de Huacho.

                                                                  raul galvez cuellar,
                                                            Lima, 18 de julio de 2014



martes, 24 de abril de 2012

P E C A D O - Análisis Literario

P E C A D O

Análisis Literario

Llega con los vientos del Caribe el poema PECADO de la distinguida poeta puertorriqueña Carmen Amaralis Vega Olivencia (CAVO), quien escribe a horcajadas -de vez en cuando-, sorprendiendo cada vez más con una palabra que refleja su obra poética: MISTERIO.

Tengo la impresión que CAVO se divierte sembrando la duda entre sus lectores, al impersonalizar el destino de estos 24 versos, no obstante que a ratos es muy clara precisando circunstancias objetivas.

El sol permanente de Puerto Rico y sus brisas marinas le conceden esa fuerza telúrica que desborda generosamente en una poesía que sabe encubrir y descubrir la intimidad del alma y del cuerpo.

Bajo una forma coloquial y concluyente afirma rotundamente:

"Sí, es a ti a quien miro...
Sí, es a ti a quien miro de soslayo..."·

Pero luego se diluye en una decodificación difícil y ambivalente que puede atribuirse a la primera o segunda persona, configurando un dualismo donde vuela la imaginación y la experiencia de la autora en lo que podríamos llamar "arte poética".

Pero CAVO va aún más allá, porque a una interpretación multilateral es capaz de involucrar a tercera persona, siendo de perfecta aplicación la "cama mullida", los "murmullos tibios", los "suaves suspiros" o las "mil mariposas volándote en tu centro". Y sabemos lo que significa para CAVO el Centro: la esencia del ser metida en la misma médula del esqueleto.

Este no es un poema para leerlo superficialmente sino para considerar una poesía contradictoria y atrevida. Bastaría citar "la negrura del deseo" o "un cofre de ébano" para somorgujar en las espumas de sus aguas inagotables.

Carmen Amaralis Vega Olivencia (CAVO), toca las nubes como Poeta al escribir en "Pecado":

"Y te quedas quietecito,
con la certeza de que tarde o temprano
bajará el telón"

Mis Felicitaciones querida amiga Carmen.

raul galvez cuellar,
Lima, 22 de abril de 2012

-----------------

PECADO

Si, es a ti a quien miro
con este brillo en los ojos
que guarda la negrura del deseo.
Con esa media luna
que te habla de una cama mullida

bajo el terciopelo de tu espalda.
Los labios entreabiertos
dejan claves en murmullos tibios
y en suaves suspiros percibes
las mil mariposas volándote en tu centro.
Si, es a ti a quien miro de soslayo
Y no tienes fuerzas para seguir el rumbo
sin detenerte a navegar
en mis aguas
turbias de delirios locos,
atrevidos,
inciertos.
Y te quedas quietecito,
con la certeza de que tarde o temprano
bajará el telón
Y en las sombras, te retorcerás agradecido.
Mientras yo regreso a mis rutinas
guardando mi pecado
en un cofre de ébano y espumas.

Carmen Amaralis Vega

sábado, 26 de junio de 2010

CASCO BLANCO y TOLPAS, de NOÉ RODRÍGUEZ VALDEZ


He leído este par de novelas del joven narrador peruano Noé Rodríguez Valdez, verdadera promesa en la Literatura Contemporánea de Habla Hispana. Ambos libros tienen carácter histórico, político y social, con marcados rasgos autobiográficos, y alto poder descriptivo, no solo de escenarios geográficos sino en la conducta de sus protagonistas. Noé inscribe su discurso narrativo en el marco de un realismo fascinante y dramático que aún subsiste al interior de nuestros pueblos.

CASCO BLANCO gravita en la construcción de un puente cuya conducción está a cargo de un par de ingenieros, quienes se suceden en la dirección de la obra imponiendo sus distintas políticas, ya que si uno de ellos es estrictamente severo y preocupado, el otro lleva una vida disipada e irresponsable que contagia a los obreros.

TOLPAS reúne una temática costumbrista, de tradiciones y/o supersticiones que nos hace conocer la relación entre el gamonal y los campesinos en sus luchas por la posesión y usufructo de tierras, donde no falta la presencia del temible perro "Saratrusta", así como la del corpulento toro "Tolpas", o del cóndor agorero que vuela rasante sobre el Cañón del Colca.

Noé Rodríguez Valdez es un buen novelista y retratista, a quien felicito y auguro un brillante destino literario.

Lima, 26 de junio de 2010,
raul galvez cuellar



lunes, 12 de abril de 2010

HUALMAY Y SANTA MARIA ETERNAMENTE HUACHANOS


Sorpresivamente tuve la alegría de ver en los Viernes Literarios de la Casa Mariátegui, a Julio Solórzano, Presidente de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias, quien bordeando el Pacífico unos 150 kilómetros, llegara a Lima el viernes 09 del presente con su fresco libro HUALMAY Y SANTA MARIA ETERNAMENTE HUACHANOS, imperdible Volumen de investigación histórica, de abundantes gráficos y depurada prosa que enriquece considerablemente a la Literatura del Norte Chico, como por ejemplo con sus Cuentos de la Campiña que despliega en estilo conversacional y preciosista de cadena, en la que cada Pieza es un deleite para los amantes de la buena literatura.

Sin duda que "Hualmay..." es el libro más completo y diverso de este fino poeta a quien vemos en la página 120 al volante del "auto de Al Capone", un Ford de los veintes o treintas del siglo pasado.

Quiero felicitar a mi entrañable amigo Julio y decirle que me gustaría comentar y/o presentar este exquisito libro.

raul galvez cuellar,
Lima, 12 de abril de 2010

http://juliosolorzano.blogspot.com/



domingo, 4 de octubre de 2009

EN EL JARDÍN DEL CORÁN

Existir es un misterio y un deber. La vida es una herida. Un combate permanente en que todo perecerá menos la Faz de Nuestro Único Dios. Así puede resumirse el pensamiento de Emilio Ballesteros en su libro de poemas EN EL JARDÍN DEL CORÁN.

El prodigio de la creación fascina al poeta, lo lleva por sendas en las que no existe ni la Nada cuando sí la GRANDEZA ABISMAL DE TODO LO CREADO, donde vuelan multicolores mariposas, o donde alguna araña va edificando su palacio. Acaso una hormiga apura el traslado de su cena antes que baje la noche y se enciendan las estrellas para que suene en el corazón del hombre la LUZ DE LA CERTEZA. Tal es la poesía de Emilio, grande y simple al mismo tiempo.

El hombre con sus miles de máquinas transforma la naturaleza, mas es incapaz de fabricar una violeta pues sólo alcanza a descubrir las flores o las rocas, pero jamás logrará extraer una semilla del barro ni mucho menos un ser viviente del agua: la única verdad para Ballesteros es la muerte impertérrita, quieta y silenciosa que nos aguarda al final de los caminos que hoy recorre aspirando el perfume del prado que se eleva entre manantiales para confundirse con el calor de álamos sembrados por sus antecesores, quienes asimismo amaron los paisajes que hoy transita recogiendo huellas. Surge entonces de esta contemplación lo Cierto: la presencia de ALLAH, Hacedor de los días y las noches, que hace brotar LO VIVO DE LA MUERTE Y LA MUERTE DE LO VIVO.

El Jardín del Corán es una interrogante, un pesimismo, una sentencia, una entrega y una esperanza:

¿ALGUNO DE VOSOTROS VENCERÁ A LA MUERTE? (VII)

¡COMEDORES DE USURA!, CORRUPTORES DEL MUNDO! (VIII)

LA CERTEZA MÁS GRANDE ES LA MUERTE (XL)

ME SOMETO A TU GUÍA, SEÑOR DE LO CREADO (XIII)

EN TI, SEÑOR, YO PONGO MI ESPERANZA/
Y ME REFUGIO EN TI...
AÑORO MI REGRESO A TU FAZ PRIMIGENIA (XCVIII)

En versos absolutamente libres y sinceros, Emilio Ballesteros establece el diálogo o el soliloquio con estilo directo sin preocupaciones formales ni búsqueda de figuras literarias porque está convencido de no necesitarlo: ¿EN QUÉ SE BASA VUESTRO ORGULLO/ OH JACTANCIOSOS PAVOS REALES? /.../ EL JACTANCIOSO CANTA Y MUESTRA SU PODER (XXI).

Pero a pesar de los grandes misterios que se controvierte en el libro y que empujan al poeta hacia una profunda agonía existencial por los desatinos humanos, se advierte en el contexto una clara exhortación al goce del espíritu y una Ordenanza para desenredar nuestros sueños: VEN AMIGO Y CANTEMOS, escribe el aeda de Granada, ¡AH, VIDA TAN INMENSA!,/ ¡AH, ALEGRÍA DE VIVIR! (LXXXVIII). Es la dulce espera de la NOCHE DEL DECRETO, del DÍA DE LA RETRIBUCIÓN o del DÍA DE LA VICTORIA. (XC), (LXXXIII), (XCVI).

Ballesteros Almazán, orgullo de la Contemporánea Poesía Española, revela amplios conocimientos de psicología y sociología aplicadas al estudio de la Teología Moral que desarrolla su sentimiento místico de comunicación directa con nuestro Único Creador; y en este ejercicio de virtudes teologales al orden de las acciones humanas, descubrimos al Poeta de la Metafísica ligeramente pesimista, y paralelamente al filósofo de la intuitiva alegría que nos conduce hasta la alucinante Metáfora de la espantosa soledad del hombre que avanza con su sobrecarga de esperanza al encuentro de Dios.

Raúl Gálvez Cuéllar
Lima, 03 de octubre de 2009

miércoles, 15 de julio de 2009

GENARO POLITICO Y POETA


GENARO POLITICO Y POETA
Por: Raúl Gálvez Cuéllar

El presente Artículo incluye extractos de otro Artículo del mismo autor: “Genaro Ledesma Izquieta en la Literatura Peruana”, publicado en octubre del 2004 en USA.
________________

Genaro Ledesma nace en Cajamarca a los 400 años del Inca Garcilaso, descendiente de Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique y el Marqués de Santillana de un lado, y del otro de la más pura realeza incaica. Esta mezcla de sangres ancestrales con la cruda realidad peruana forjaron al Genaro político y poeta.

Jurista y pedagogo, novelista, cuentista y ensayista, Ledesma recibe desde su infancia una carga de ordenamiento generada por Gobiernos títeres que lo llevan a una postura combativa con su verbo y conducta social en un afán de reordenar su mundo circundante, configurándose una ecuación entre el hombre y su obra, porque Genaro no es el señorito que escribe desde el extranjero en lujosos escritorios y que cómodamente lanza millonarias ediciones donde reina la imaginación, sino que por el contrario es el militante que bajo el lema “todo con las masas, nada sin ellas”, marcha por las calles de Lima con los sectores populares que protestan contra toda clase de abusos. Su naturaleza rebelde lo muestra como un escritor comprometido y como el último paladín de la sana política peruana. No olvidemos que en dos oportunidades fue elegido Congresista con el voto de los campesinos, mineros y obreros, precisamente cuando se encontraba en prisión y luego en el destierro de Paris.

En un coup d’oeil a su obra literaria, aparece en primer plano una poesía mayor impregnada de realismo social, es decir poesía de acero, de balas y de muertes: yo poseo muertes en cantidades / muertes a granel si se quiere (1), escribe el poeta acostumbrado a las emboscadas y asesinatos del oficialismo:



Suena un balazo,
vuelan los cristales
de la majestad del sindicato,
se desploma el Secretario General (2)


Y es que ha sido testigo de numerosos crímenes contra dirigentes obreros, mineros y campesinos, como el de ese otro Secretario General, esta vez de la Federación de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos del Perú, quien a sus 45 años fuera asesinado por el comando paramilitar con cinco balazos (tres a la cabeza y dos al corazón):



Cinco balazos en la noche,
te han matado, Saúl.
… ¡El pueblo te ha salvado! (3)



Nuestro poeta por una exigencia de complementación vital, transgrede las leyes naturales y no acepta la muerte de los mártires: multiplica y devuelve las balas en versos que perforan el alma de los sicarios: los que están muertos son los homicidas (4). Podríamos decir que esta respuesta orgánica es un acto reflejo de su sensibilidad conmocionada, y que para sobrevivir se ve obligado a crear un mundo ficticio para sacudirse de tanta bestialidad, o como dijera Crusafont Pairó al tratar sobre cosas del espíritu, para liberarse de las cadenas insufribles de nuestra animalidad (5). Ledesma, a quien no le es dado escapar de su destino, convoca bajo tierra a una Asamblea Extraordinaria donde pasan a la Orden del Día los eternos reclamos de los mineros, y se produce el milagro cuando la tierra tiembla de alegría, pues al más puro estilo vallejiano todos los pueblos del mundo se sientan a la mesa a disfrutar los panes crocantes que salen de los hornos:



Os equivocáis autores materiales
e intelectuales del comando genocida.
¡El Secretario General de los mineros vive!
dirige con mil voces de un subsuelo en llamas
la justa reinvindicación de los mineros:
convertir los fríos socavones
en hornos del pan cosmopolita
para que coman juntos
todos los pueblos del planeta (6)




Para Genaro ningún líder muere, como tampoco los ocho periodistas en Uchuraccay, de quienes en un discurso irrevocable y victorioso, dice que lee todos los días sus crónicas, pues allá en el cielo, en rotativos de cristal y tinta de oro, cierran con luceros las primeras planas del valor, y escriben y publican en las páginas del viento, porque ha nacido en vuestros párpados –que los golpes apagaron-, el periódico láser de la inmortalidad (7).

Pienso que en los temas líricos brilla más la finísima elaboración poética de Ledesma Izquieta, a quien sólo es posible comparar con Carlos Oquendo de Amat, poeta del altiplano que perennizara Cinco Metros de Poemas allá por el 1927; y es que Genaro es el esteta que edifica una poesía que partiendo de la realidad se eleva a lo sublime, gracias a una perfecta articulación gráfica en la que cualquier lector, sea o no poeta, tiene que estremecerse ante la belleza de su escritura.



Tu sombra amada es la que produce frutas
e invita a que vengan a cenar
los pajarillos de todas las añoranzas.
No dejarán de filtrarse por allí
nuestras infancias de caritas sucias
pero húmedas en aguaceros de alegría (8)



Aquí vemos que no obstante el carácter surrealista de la estrofa, su fácil entendimiento se debe a la destreza poética, ya que sin rebuscadas figuras literarias y con asombrosa naturalidad logra un poema audiovisual y conversable, no importa si el motivo es tan serio como la muerte de la persona a quien más ama: y así el aedo, lejos de maldecir su destino ante lo irreparable, convalida su amor gratificante exaltando a la naturaleza y reviviendo de golpe en un presente simultáneo la visión de ser niños que corretean bajo la lluvia.

En el proceso creativo de los grandes escritores se descubre correcciones y/o cambios principalmente en los contextos de poesía. Sabemos que Stéphane Mallarmé fue un incorregible corrector de sus versos, y para no irnos tan lejos, Chocano y Vallejo tuvieron sus temporadas en las que se comportaron como auténticos bibliófogos que buscaban sus primeros versos para quemarlos. Este cambio escritural que responde a periodos etarios, fue también el experimento de Darío, aunque éste sólo quiso pasar de lo difícil a lo simple. Veamos cómo un poema de Genaro presenta variaciones sin menoscabo de sus líneas maestras de fondo y ritmo:

En 1988:
Soy el que levanta la
insignia de tu sombra
(fragmento)

Una brisa con marcas de distancia a porfía,
de esas que corretean,
ensimismadas, por las pampas del destino,
me sopla al cuello y advierte
que tú estás allí

En 2002:
Al pie del estandarte de tu sombra
(fragmento)


Una brisa con costuras de rosas y perigeos,
de esas que corretean,
alegres por la elevada pampa
toma mi cuello y me advierte
que tú estás allí, terrenal y auroral

En 2006:
Al pie del estandarte de tu nombre
-Para Nelly, la adorada eterna-
(fragmento)

Soy una brisa con costuras de rosa y perigeos,
de esas que corretean alegres
por elevada pampa, coge mi cuello
y me advierte que tú estás allí
terrenal, auroral y etérea a la vez.

No es cierto, reconsidero,
que te hayas ausentado por los poros de la antara
para siempre.
Sopla y resopla en mi sangre una
ágil esperanza.
Es a ella a la que alcanzo
las saudades que procreo (9)

No es cierto, reconsidero,
que te hayas ausentado expatriando átomos.
Sopla y resopla la esperanza venida de tus pómulos
y es así como te alcanzo las saudades que procreo. (10)

No es cierto, creo, que te hayas ausentado
expatriado átomos y genomas.
Sopla y resopla la esperanza de besar tus pómulos,
y es así como te alcanzan las saudades que procreo. (11)



En este fragmento de dos estrofas escogidas al azar, notamos que se ha modificado desde el título del poema hasta su arquitectura, sin que ello signifique cambio sustantivo porque la pericia verbal mantiene la estilística en el soliloquio. El escritor transforma todos sus versos y aún reconsidera la estructura estrófica: suprime, sustituye y añade en busca de mayor precisión. Por ejemplo en las versiones posteriores al 2002, suma a las brisas el adjetivo alegres, lo que nos lleva a pensar que las heridas del bardo han ido cicatrizando, y que su ejercicio ha ingresado a una estación de serena madurez, ganando en poder de síntesis. Otro ejemplo es el quinto verso con sus agregados:


1998:
que tú estás allí

2002:
Que tú estás allí, terrenal y auroral

2006:
Terrenal, auroral y etérea a la vez




Al ver estas divisiones y por un fenómeno nemotécnico recuerdo que años atrás en un Congreso Internacional de Poetas sustenté una ponencia con diversas traducciones del “L’albatros”, y fue curioso, por decir lo menos, cómo diferían las traducciones en cuanto al significante, mas no –claro está- en cuanto al significado. Pero es mi intención subrayar que al observar una estrofa traducida al Español por varios poetas, se notaba abismales diferencias en las cadenas lingüísticas, al extremo de no hallarse no sólo ningún verso igual, sino ni una palabra repetida en tales traducciones, a pesar de tratarse de una sola estrofa descifrada al mismo idioma. La poesía de Ledesma entonces, focalizada en el poema “Al pie del estandarte de tu nombre”, si bien acusa alteraciones en su grafía, conserva en sus criterios comparativos, intacto su mensaje conceptual, el intimismo del autor y su expectativa fónica. Y siendo esto así, ya tenemos en el canto lírico siempre una construcción directa, suelta, coloquial y de peculiar estilo. Antes de pasar al siguiente párrafo quiero darme el gusto de escribir que mi hermano del alma Genaro Ledesma Izquieta se ha convertido en “El Mallarmé Peruano”.

Ahora bien, por haber traído a colación al albatros de Charles Baudelaire, debo decir que cada vez que hago reminiscencia de este hermosísimo poema, pienso en los maltratos que recibe Genaro, ya que los contados reconocimientos que le han sido otorgados no están a la altura de sus méritos. El hecho de tener en nuestra historia a un excepcional vate como César Vallejo, no quiere decir que en este fabuloso país de los incas deba relegarse a otro poeta de su talla, como lo es sin duda Genaro Ledesma, quien como en ejecución del dicterio del Inca Garcilaso: Perú, madrastra de tus hijos y madre de los ajenos, inexplicablemente todavía habita como un tesoro escondido. Podría ser que el político, léase luchador social, haya primado en su imagen pública desplazando a un segundo orden su riquísima obra literaria, lo cual de ninguna manera desmerece su valor, sino que contrario sensu agrega quilates a su creativa, y este último juicio ya entra en el terreno del crítico que con meridiana imparcialidad inevitablemente se deslumbra ante la exquisitez de su poesía.

Sintetizando podemos decir que el estilo de Ledesma representa el equilibrio entre César Vallejo y Carlos Oquendo de Amat: que su temática de patriotismo y de adhesión al obrero es homogénea a la de ese otro gigante de la lírica puertorriqueña Francisco Matos Paoli; que acusa influencia del espíritu libertario de Paul Éluard; del sentimiento político de García Lorca; del vigor de González Prada, de la rebeldía de José Martí, del socialismo de Manuel Scorza, Walt Whitman y Ernesto Cardenal, de la metafísica de Borges y de lo simple y cotidiano de Jacques Prévert.

El autor de “Al pie del estandarte…” es también eximio conteur: ha publicado varios libros de cuentos entre ellos La Culebra y otros cuentos, texto lineal donde en sucesión desplegada se destaca el genio picaresco del narrador que como Maupassant o Bourget, exhibe amplio conocimiento de la psicología femenina. En “La Mosca”, otro relato de La Culebra…, el cuentista se consagra al esbozar un episodio aterrador donde dialoga con un hombre muerto por fusilamiento. “yo soy el fusilado Víctor Apaza…”: aquí el narrador revela su cultura procesal penal al pormenorizar los postreros instantes de la vida de un sentenciado a muerte, en una trama espeluznante en la que por interpósita persona (a través del difunto) emite juicios crítico-valorativos de carácter subjetivo:



En el condenado a muerte hay dos cadáveres:
el primero corresponde a su esperanza,
el segundo a su cuerpo físico.
Cuando matan la esperanza es cuando se siente
todo el dolor que ha creado la ley penal
y es en ese instante en que uno se siente
verdaderamente fusilado…
La caída física del cuerpo
duele un poco menos y pronto pasa (12)



Este cuento de la mosca, sin gratuitos maximalismos, no tiene nada que envidiar a otros de similar factura escritos por Antón Chejov, Franz Kafka, Alfred Hitchcock o Edgar Allan Poe.

En otra entrega de veinte cuentos reunidos en “El cajamarquino feo y la preciosa cusqueña” disfrutamos a un Genaro humorista que retrata con desenfado los zangoloteos y mamarrachadas sociales, ridiculizando a encumbrados personajes de la high society, al mismo tiempo que nos trasmite sus anécdotas como Senador del Congreso de la República.

En la novelística podemos citar entre otras, Las pulgas del juicio final, y Dos mil años de viaje del Señor de Sipán (novela premiada), en el marco de un realismo crítico-social y de un naturalismo mágico donde vuelca sus vivencias con agudo sentido de humor. Y es que él no inventa nada sino que digiere lo que le acaece con sus triunfos y tragedias que nos lleva a una literatura exenta de inútiles gramatiquerías y de falsos eruditismos, pero que resalta la grandeza de los humildes, la huachafería del autoritarismo legitimado o la radiografía del alma de la mujer, y todo esto lo hace en sencillo tratamiento discursivo dentro de lo real maravilloso que sintoniza el contexto histórico, geográfico y social.

El Genaro Político y Poeta nos conduce a “Poética de la Política” (2007), hacia un contexto de Cinco Cuadernos de Poesía. En sus páginas 65 a 67 desenmascara la “Justicia Peruana”; y aquí quiero anotar que me adhiero por propia experiencia a su denuncia:



… El Poder Judicial aparenta ser autónomo para la masa
pero es más sumiso al poder político,
y doblemente sumiso al poder de la plata.
Siendo esto así
el Perú es un país que no tiene justicia (13)



Asimismo considero pertinente destacar sus Himnos a la República Bolivariana de Venezuela de su libro de poesía Dialéctica de los Zorzales (Maribelina 2006), en el que nuestro amigo cajamarquino y guerrero escribe:



¡Presenten armas los soldados sin miedo y sin tacha
Presenten armas los virtuosos comandantes.
Presenten armas los luchadores sociales.
Presenten armas los agrarios y los estudiantes! (14)



Genaro Ledesma Izquieta ha tomado en serio su destino de escritor y ha perdido el miedo desde chiquito.
Es uno de los más ilustres representantes del parnaso peruano y latinoamericano.

Lima, invierno del 2009



Genaro Ledesma Izquieta (dcha.), con Raúl Gálvez Cuéllar.

(1) “Al pie del estandarte de tu sombra”
(2) “Asamblea general de mineros”, en He de extraerte la ausencia, 1996 Lima, Maribelina.
(3) “Saúl era alegre con los minerales”
(4) “Asamblea general de mineros”
(5) M. Crusafont Pairó, en el Prólogo al libro El fenómeno humano de Teilhard de Chardin. 1955 París.
(6) “Saúl era alegre con los minerales”.
(7) “Leo vuestras crónicas en páginas del cielo”
(8) “Soy el que levanta la insignia de tu sombra”, 1998 Lima
(9) OLANDINA, Revista Internacional de Literatura y Arte, 1998 Lima
(10) “Al pie del estandarte de tu sombra”, 2002
(11) “Al pie del estandarte de tu nombre”, 2006
(12) “La mosca”, en La culebra y otros cuentos, 1976 Lima
(13) “Justicia Peruana”, en Poética de la Política, 2007 Lima
(14) “República Bolivariana de Venezuela III”, en Dialéctica de los Zorzales, Casa del Poeta Peruano, Maribelina 2006, Lima.


________________

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Dialectario de Raúl Gálvez Cuéllar en Patria o Muerte

P A T R I A O M U E R T E
Exclusivo para Isla Negra

Ha llegado la hora en la dialèctica regresiva,
en la historia de los pueblos de Amèrica Latina,
en la espiral del caracol
de cuyo centro desciende vertical el sol
sobre andes, rìos, selvas, desiertos y ciudades.

Ha llegado la hora en la dialèctica repetitiva
de las arengas de los poetas de Amèrica Latina
compañeros de la pluma
que arrimaron la luna
para elevar el puño màs allà de la nube.

Ha llegado la hora en la dialèctica diferenciada
porque ahora se combate en la calle,
porque el plazo se cumpliò sin atenuantes,
y porque ya no mata la bala
en el destino de los pueblos de Amèrica Latina.

Raùl Gàlvez Cuèllar
Lima, 15.09.08


Dialectario de Raúl Gálvez Cuéllar
en Patria o Muerte

Por José Pablo Quevedo

Tu poema a simple percepción pareciera como un juego para niños , de esos en los cuales hacíamos nosotros los hoyitos en el suelo para jugar con las bolitas de vidrio, y que en jugadas diestras teníamos que hacer, llevándonos muchas veces a los contrarios para que éstos no pudieran reaccionar y ni siquiera enñocar el primer hoyo, y veces los condenábamos al plantón. Así como un juego breve, hecho en tres ñocos, de complejidad para el análisis de los no expertos en esta materia, leo tu poema último, titulado Patria o Muerte.

Simple pareciera el poema, como rápido afiche, de breve lectura en mirada ascendente como primera impresión. Pero hay que leerlo dos o tres veces. El buen lector sabrá que es una síntesis muy apretada en torno a una filosofía de la historia, un breviaro concentrado de energía nueva. Para otros lectores menos ilustrados, el poema podría merecer diferentes interpretaciones. Tal es la energía que condesa ese destello Dialéctario. Y digo energía, pues estoy seguro, que el poema tuyo, creará un campo magnético de simpatía en el lector.

El envío para isla negra, no podría ser más oportuno. Yo por mi lado deseo referirte algunas ideas, que como tú conoces, son de fundamentación filosófica. A breve pluma te las escribo:

Tu poema recoge los fundamentos de los viejos filósofos dialécticos, el eco de los viejos aedas con metàforas y símbolos a explicar. Pero no solamente recoges (en parte sí, en cuanto a lo temático de la dialéctica), pero tú, los SUPERAS, pues tu poema toca no como los viejos filósofos una parte del movimiento dialéctico, sino vas a la TOTALIDAD de muchas épocas históricas, y plasmas una lucha permanente en una diversidad de tiempos. En el contenido de tu poema, le asignas el fundamento, también observas e implicas en el movimiento dialéctico las formas espaciales y temporales diversas. En ti el movimiento vive. Los viejos aedas no tenían otros puntos de comparación con otras sociedades en referencias, con otras épocas; solamente sus obras eran referidas dentro de su tiempo, y reflejaban la creatividad de sus impulsos.

En tu caso, tu poema pertenece a la dialéctica en regresión, repetitiva y diferenciada, y sobre este campo, haré algunas apreciaciones:

Los versos de despliegue casi lógicos, verticales y concretos, nos presentan una síntesis de historias breves y concentradas, abiertas en temas diversos y que terminan como hasta en sentencias del presente. Tú escribes: Ha llegado la hora en la dialèctica regresiva,/ en la historia de los pueblos de Amèrica Latina,/ en la espiral del caracol. Tal vez, aquí el poema esté escrito bajo la lupa del poeta de los aforismos, ahora en expansiones de la dialéctica en regresión.

Desde la primera estrofa, observo una definición, y el fundamento de TODO SER: de cuyo centro desciende vertical el sol. El sol es la energía constante y es la fuente de la vida, de esta fuente emergen los millones de colores, su luz está arriba y abajo, corre sobre el infinito, ella se transforma en plantas, crea las estaciones, hace lo nuevo y lo viejo de las cosas, mueve los astros, el sol es real, y es lo necesario para la vida del hombre. Aquí, en esta metáfora de lo

-2-

vertical y de lo horizontal de la luz está también representada la filosofía de nuestros pueblos andinos, y del sincretismo de muchos hombres latinoamericanos.


La filosofía de la dialéctica en regresión, supone que sol (energía, luz), es Regresivo y siempre otro. El es repetitivo en su luz pero también diferenciado, y con él, somos permanentemente diferentes.
No hay un calco ni copia de lo mismo, en épocas diferentes, pues el sol tampoco es el mismo, así como no hay dos mundos o gotas iguales en el universo. Cada época de lucha, de acuerdo a sus reglas ,será entonces, diferente.


Veo fluir desde el primer párrafo, el MOVIMIENTO de una y de las muchas luchas en tu poema, es decir la Totalidad de esas luchas realizadas y continuadas. Heráclito de Efesos diría: Todo fluye, todo corre, todo transita, todo deviene.
Pero en tu dialectario el fenómeno es regresivo, repetitivo y diferenciado. Y aquí, hay que diferenciar las dos formas de ver el movimiento.

Uso la espiral del caracol y la luz desde su centro en lo vertical y horizontal: espacio/tiempo.

La idea del caracol nos entregará la llave para abrir el misterio de lo abreviado en tu poema: El caracol es el símbolo de una aspiral ascendente y descendente, y continúa que muestra la horizontalidad y la verticalidad espacial temporal. Aquí el movimiento no es el mecánico o de los cuerpos físicos, integrados en sus formas circulares. El movimiento se relaciona al Tiempo y al Espacio dentro de las formas que reviste el movimiento social. Tiempo y espacio son categorías de ese mismo movimiento concatenado, en la etapa actual y en la lucha diferenciada de nuestra historia.

Tu poema presenta en su síntesis la totalidad del movimiento de Resistencia y de Lucha en la América Latina, y su evolución, en cada estrofa, es el compás de un tiempo diferenciado. El caracol es un símbolo también de muchas culturas antiguas, pero también del mundo andino, en muchos de sus usos, intercambios, costumbres y ritos.

También el símbolo de las olas , es el elemento de lo que es permanente, parte del movimiento constante. Ella es lo que viene desde el centro del planeta con el pecho del mar y llegará siempre a la orilla. En la llegada a las orillas, la ola se contrae, forma la resaca. La luz del sol que la ilumina, que la acompaña, también forma con ella la memoria permanente. La resaca adquiere y posibilita el momento de la lucidez, nos recuerda lo que hemos sido, lo que somos, los que queremos ser. Ella es como un escáner en movimientos epocales en los cuales nos reconocemos. La ola está en continuo impulso, forma nuestra memoria, refleja en su movimiento como en un espejo las diferencias, nos dice cómo una lucha se realizó, nos alerta de las lecciones olvidadas, de las derrotas y de los triunfos, nos enseña de lo que se hizo y no se debió de hacer, de las nuevas correspondencias de las clases, conoce si esta será la última lucha para lograr la libertad, como tú te deseas. La ola es memoria, es algo que es ella misma y que en su resaca contra impulsa: Ha llegado una ola, la ola de este momento. Me dices, en uno de tus escritos, anteriores.
El momento de la lucidez y de la conciencia, hace la memoria, forman los momentos históricos.Y ello está relacionada con :la tercera estrofa: ya es inùtil la bala ante la arremetida del destino de nuestros pueblos que al fin venceràn.

-3-

La idea de este movimiento, en sus tres partes nos permite observar siempre un movimiento ascendente de la lucha, como en una cadena de negaciones, de negaciones ascendentes. Las tres partes constituyentes del poema, están formulados dialécticamente como una Tesis, Antítesis y Sintesis, concatenadas repetitivamente y diferenciadas para nuestro Continente. La lucha, hoy en día, alcanza planos dramáticos. Ahora, las clases opresoras apelan a todos los medios para conservar sus privilegios y el poder, pero las clases oprimidas también por el conocimiento de esta dialéctica en regresión, ya conocen sus mutaciones, su estrategia y sus métodos de lucha, y el poema, nos dice, que la lucha debe llegar a su final. Tú sentencias: porque ahora se combate en la calle,/ porque el plazo se cumpliò sin atenuantes,/ y porque ya no mata la bala/ en el destino de los pueblos de Amèrica Latina.

En lo repetitivo y lo diferenciado de nuestra historia continental, hay muchas cosas que se repiten y se repetirán, no de la misma manera, sino diferenciadas. En palabra de guerrillero, Javier Heraud, escribe: Porque mi patria es hermosa/ como una espada en el aire/ y más grade ahora y aún más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida. El poeta ya está cansado de reproducir el movimiento puro de la idea, de ver la cáscara de movimiento abstracto de ella misma, y se va al desenlace final. Para tí, ahora, yo no es el acto de uno o de dos revolucionarios. La realidad misma es la que se está moviendo y ella - la podemos captar con todos los sentidos en varios países de América Latina-, es parte ya de la lucha polarizada de las clases opresoras y oprimidas en nuestro Continente. La dialéctica del movimiento y del tiempo diferenciado y su consecuencia final es lo que has abierto con tu poema Patria o Muerte.

El nuevo orden depende del orden conciente que le demos a la lucha. Tú consideración, acaso, necesaria y oportuna: El poeta no se debe de quedar en la antesala, sino estar en el escenario de los mismos hechos.


José Pablo Quevedo

Bernau, 17 de Septiembre de 2008

NO ESCAPES DE TU RESPONSABILIDAD SOCIAL, PORQUE EL ARTE PURO NO ES ARTE, SINO CUANDO SE ORIENTA A TRANSFORMAR PARA BIEN LA SOCIEDAD DONDE VIVES. (Art. 9ª del DECALOGO DEL POETA, de Raùl Gàlvez Cuèllar)

lunes, 7 de julio de 2008

Sobre DIÁLOGO DE ORILLAS

Mi querido prosopopèyico y alucumado amigo y eximio poeta, has grana-granado hasta los confines de los tiempos la espiral de tu pluma. Tù eres plenamente consciente que estàs haciendo historia hacia los devenires inciertos. Como buen Filòsofo, tambièn has aprendido a ser Amigo, y el jùbilo de èstos es asimismo el tuyo. Sòlo tù JP serìas capaz de escribir como lo haces. Desearìa que el Perù sepa tu grandeza de hombre. Estoy absolutamente convencido que no me equivoquè desde el inicio al leer tu poesìa.
Antes que un elogio a mi persona, Diàlogo de Orillas perenniza hasta dònde es posible ascender con el pensamiento, en titànicos esfuerzos por alcanzar la verdad. Mas una verdad real de hechos tangibles como Huacho con sus pantalones largos, y una Panamericana flanqueada de globos multicolores, -felices imàgenes-. Ahora estamos sentados a la mesa de la Filosofìa y hay fiesta en nuestras mentes mientras despejamos los caminos molineros y descalificamos Rocinantes y una que otra vaca sagrada, antes de pensar si Magaly o Gisella, o si la U o el Alianza Lima, sino para tener presente el cambio que tambièn nos amenaza con la furia de las aguas y el Oscurecimiento Global. Los serios temas de nuestro Examen no pueden prescindir el beneplàcito que nos brinda la amistad de nuestros hermanos Julito y Celia, por ejemplo; y es ahì donde levantas tus orillas orilleras al brillo solar de nuestra buena vecindad.
Gracias JP en nombre mìo y de la Poesìa, y asimismo en nombre de nuestros amigos de verdad.Otro abrazo y que Dios te bendiga.

Raùl Gàlvez Cuèllar
Lima, 05 de julio del 2008

DIÁLOGO DE ORILLAS

(Para Raúl Gálvez Cuéllar)

El disparo de tu blog Muymullero
Gana la imagen deseada con certero puño
Enciende el aire con mariposas limoneras
Condensa yoes en nosotrados puquios
Tú pasas por la nube con tu alfombra

Para hallar los nuevos disparos de tu júbilo
Advierte a tus amigos que las enseñanzas
Son orilleras, y orillas orilladas por las olas

Raúl, sé que un niño hace pompas de jabón
Y retrotrae su mirada
Él halla su rostro con su destino de ser nube
Puede encontrase con Platón-mancebo
Que ahora adulto, pide mil perdones
Por el mito de la caverna
Cuandos tus pompas de jabón le ganan la partida
Ellas alcanzan las torres de las grandes avenidas
Y entonces, hay musas que vienen a la fiesta de tu mesa
Y llenan de globos los tramos de la Panamericana
En ruta de camión a Huacho en pantalones largos

-Te digo, Rául- El Perú no necesita
La invención de esta realidad disparatada
Que son como narices al dedo pegadas-
Lo dijo Quevedo, Principe de los Dinamiteros,
Según la versión de nuestro Vallejo-
El Perú, necesita del aleteador del alba
Los cóndores sólo anidan en lo alto

Alisa tu barba -entonces- en uno de sus lagos altos
Allí,están los vuelos de montañas, los volcanes atentos
El sol se levanta por doquier roturando la nube
Te acompañará el día prestándote sus sandalias
Ir en uno de sus rayos
Es como tenerlo al Tercer Día en tu sombrero
O peinando tu barba en bizantino vuelo

En cada viaje de tu fantasía
Respira el aire a pleno pulmón
Mantén el equilibrio de tu hidalguía
Ya sé que los molinos eólicos son más altos
Y dan contienda doble a los Rocinantes
Por eso, ofrece la buena vecindad a los amigos
Nada en cualquier océano con tu pluma
Sabes – que el solo ojo que hila la democracia
hila en la mesa de la omnipotente burocracia-
Entonces, escarba las barrigas de déspotas y mentirosos
Extiende tus caminares sobre las arenas
La luz huellea cuando en ristre llevas tu adarga
En el tanto tanto que es el corazón de todos.


José Pablo Quevedo
Bernau, Alemania, 4.7. 2008

miércoles, 11 de junio de 2008

LOS RIOS Y LOS MOLINOS DE JOSE PABLO QUEVEDO

LOS RIOS Y LOS MOLINOS DE JOSE PABLO QUEVEDO
Por Raùl Gàlvez Cuèllar.


La Revista de Poesìa "Paradoja" (diciembre 2007, USA) publica el poema "Rìos que pasan siempre cambiantes" que elaborara Josè Pablo Quevedo en momentos en que gestàbamos un libro de Filosofìa. "Rìos que pasan..." pertenece al Corpus inèdito de LOS MOLINOS DE LA NOCHE.

Debemos reconocer sin menoscabo que actualmente Josè Pablo Quevedo representa una de las màs altas notas de la Poesìa en nuestro Continente; y nos llama poderosamente la atenciòn el deliberado silencio de la Prensa y de la Crìtica Oficialista, que sì ponen de relieve los textos del Chavo del Ocho, agotando las entradas de a 357.00 soles en un Colegio Particular. Otro ejemplo de la cursilerìa limeña es propalar a todos los vientos el libro de la sexòloga Alejandra Rampolla "Sexo...¿Y ahora què hago?", del que se anuncia un rècord de ventas. Todo estarìa bien si asimismo se destacara con parecido ènfasis las obras de nuestros grandes pensadores como Josè Pablo Quevedo, quien desde Alemania vive pendiente de los trascendentales acontecimientos en los escenarios de Amèrica y del mundo, y que simultàneamente desarrolla su Tesis Filosòfica neo-dialèctica regresiva, repetitiva y diferenciada.

Nuestro poeta de la metàfora històrica, o si se quiere Filòsofo de la Historia, asume en este contexto una poesìa filosòfica en la que muestra su elevado, profundo y claro razonamiento. Los Molinos de la Noche acusa depurada estilìstica, en un fondo donde se percibe el alfa y el omega, apuntalando un devenir de connotaciones hidrogràficas que develan en todos los tiempos al eterno movimiento que produce la metamorfosis de la naturaleza, del hombre y de la sociedad.

Para interpretar al poeta y analista Josè Pablo se requiere una previa concentraciòn y alguna experiencia valorativa en cuanto a categorìas filosòficas que nos permita clasificar la jerarquìa en sus versos, y descubrir la intenciòn de rangos que se confiere en la elaboraciòn poètica.

En varias ocasiones me he referido a la literatura quevediana, subrayando sus caracterìsticas en temas y estructura que aùn mantiene, no obstante que tambièn lo haya tildado como al poeta de las mil voces. En efecto, nadie sabe còmo va a escribir JPQ: al anàlisis de sus libros hemos distinguido sus diversas facetas, y nada nos impide considerar que Los Molinos de la Noche pueda ser la consumaciòn de su trajinar poètico, si se tiene presente que Josè Pablo tambièn se dedica al Ensayo y a la Novela, asì como a otras actividades artìsticas.

Lo categòricamente cierto es que Josè Pablo Quevedo no va a cambiar su actitud filosòfica que refleja con mayor exactitud y sìntesis en su poesìa de los molinos, donde prevalece la memoria del tiempo, abierta en flor en miles de rìos que recorren miles de poblados "con el color mismo de la vida"; y en la que el agua que se renueva sin descanso, es la sangre del corazòn, que a la manera de un hombre-rìo alcanza su fin en la desembocadura del oceano.

En otra oportunidad espero seguir con el estudio de la vida y obra de este singular poeta y filòsofo peruano. Por ahora deseo incluir este bello poema que inicia el contexto de Los Molinos de la Noche.
Raùl Gàlvez Cuèllar.



RIOS QUE PASAN SIEMPRE CAMBIANTES

Para Raùl Gàlvez Cuèllar

Ríos que pasan siempre cambiantes
Tienen la memoria del tiempo
Ellos pasan solamente
Sus caras van lavadas al sol
Siempre en oro y en grana.

Ríos que pasan siempre cambiantes
Dejan su memoria en los pueblos
Son nobles pero otros siempre son
Ellos construyen, ellos destruyen
Imperecederas son sus huellas.

Ríos que pasan siempre cambiantes
Son cristalinos, rumurosos y osados
En el impulso vital de sus cauces
Tienen la memoria de mil pueblos.

Ríos que pasan siempre cambiantes
Llevan el color mismo de la vida
La vida es el tiempo que se abre en flor
Ella es nube, es lluvia y es trueno
Líquido que es la sangre del corazón
Que hacia la mar camina perdurable.

JOSE PABLO QUEVEDO.

domingo, 9 de marzo de 2008

COLOFÒN (Por Raùl Gàlvez Cuèllar)

Vengo de leer un par de libros de poesía de Renàn Vargas Calderón, destacado poeta y novelista. El primer libro tripartito es Huellas (1999), y el segundo Cantos desde el Alma (2003). En conjunto se trata de una poesía candorosa y permanentemente evocadora de su infancia, poesía sincera, vivida y sin alardes, en que el poeta desnuda su alma frente al mundo ante el cual muestra su asombro primero, y posteriormente su carácter de guerrero para vencer las dificultades del destino. Y lo logra.

He tenido la suerte de escuchar a Renàn, leyéndose él mismo, y poniendo énfasis en su combate contra la muerte, elevar su canto de vida: es un consuetudinario enamorado de sus días, y así calza exactamente el título de ¡Vive la Vida!:
Muerte/ ¿ porqué cortas los días a los que viven?/ Muerte:/ no te das cuenta que tú no vives?/ Deja que los vivos vivan la vida/ que ya tú estás muerta"
Ha dicho Jean-Paul Sartre que el pasado persigue al hombre, como una sombra. Yo diría que el ayer para Renàn Vargas no es una sombra, sino el mismo niño de carne y hueso que lo habita en la vigilia y en su sueño, y que le hace decir "es muy triste la vida/ pero me encanta vivir" (Huellas, pag. 29, Noche de ensueños).

El poeta cuando ancla por la metrópoli, oye nítidamente el canto de su ajiseco: ve literalmente a sus ovejas, a los pollitos, en los paisajes virgilianos de su hermosa Tierra: entonces llega su madre con las vacas, y más allá divisa a su padre que se acerca cabalgando...

Pero hay que dejar establecido que la poesía de R.V.C. al memorar a sus padres, no es elegíaca al estilo de un Jorge Manrique, sino que por el contrario es optimista y prospectiva puesto que se afirma en el sano ejemplo de sus ascendientes con quienes amanece cada mañana en su residencia de Cieneguilla: "Me levanto/ temprano/ para ver el sol/ de cada día/ sentir la brisa/ palpar el rocío/ y escuchar el trinar/ de las aves" (Cantos desde el Alma, pag. 61).

Hace apenas unos días hemos caminado muy de mañana con el poeta, y cruzando el puente hemos visto el idéntico escenario: "Hasta buenas horas/ de la mañana/ el elevado cerro/ cerca de donde habito/ parece un nevado/ desprendiéndose en neblinas..."

El autor de varios libros de poemas y de Confesiones de un Hijo del Sol, había ido a despertarme esa mañana, cargado de alegría y de añoranzas como la fruta de sus abuelos en la escuela, como su alforja nueva, o como la repartición de su fiambre con sus compañeros de aula.

Nosotros podemos advertir que el bardo de Nina bamba es consciente de su trascendencia. Se considera "una sustancia que el mundo transporta al futuro"..."un suspiro cogido del universo cuando Dios hizo la tierra".
Y no se equivoca, porque todos esperamos que siga multiplicando con su poesía "el pan, el vino y la dicha".

martes, 8 de enero de 2008

FILOSOFIA Y POESIA EN LA OBRA DE JOSÉ PABLO QUEVEDO. POR RAÚL GÁLVEZ CUÉLLAR *

En Agosto y Setiembre del 2005 el Perú fue sacudido por el magma sísmico de MELOPOEFANT, con la presencia en diversos eventos literarios, del poeta peruano José Pablo Quevedo quien radica en “El Berlín de las mil y una noche”, según frase que inscribe en “ORILLERO MAR”, libro reciente y simultáneamente editado con “HUELLARIOS DEL FUEGO Y DEL CARACOL”: el aeda pues viene de protagonizar en su país de origen las presentaciones de sus dos últimos libros de poesía.


Como se sabe, MELOPOEFANT [Sismo Poético Resistente con sede en Berlín y del cual Quevedo es co-fundador], es un movimiento poético–cultural humanista que reúne a destacados creadores de varios continentes, y desarrolla intensa actividad –entre ellas la editorial-, desde la unificación de las dos Alemanias.


Filósofo de raza y poeta por obligación del destino, José Pablo Quevedo sigue asombrando a la crítica por la hondura de su pensamiento y por su singular estilo. Identificado con la Naturaleza y comprometido con la historia de América vía Mundo Andino, su obra sobrepasa al puro goce estético y alcanza in fine el ideal social y espiritual del arte para la transformación del hombre.


El poeta–filósofo, o filósofo-poeta, no importan denominaciones, nos conduce al rompimiento del orden lógico, al trastocamiento de las disposiciones espaciales y a la supresión de la linealidad habitual. Huye de la realidad pero hace real a la física como en un automatismo psíquico puro que consagra el poder absoluto del instante, ajeno a todo control ejercido por la razón.


Quevedo ha meditado en los lineamientos de Thales, Anaxímenes, Heráclito, Parménides, Pitágoras, Jenófanes o Demócrito, porque incorpora en su poética elementos fundamentales como el agua, el aire, el fuego, la luz, la naturaleza o el átomo; pero estos basamentos filosóficos que convierte en sillares poéticos, tienen el acabado de la filosofía alemana de todos los tiempos, y así podemos señalar a Fichte, Schelling, Krause, Hartman, Schopenhauer, Leibniz, Kant, Hegel, Heidegger y Wittgenstein; lo que no quiere decir que José Pablo no tenga su propia filosofía, puesto que sí la tiene y es la del MUNDO ANDINO con sus connotaciones geopolíticas, e híbridas por la inserción de nuevos valores sociales que condicionan la adquisición de hábitos en sociedades determinadas, partiendo asimismo de determinado momento histórico, lo cual plantea para el filósofo la validez del conocimiento científico en el curso de los procesos culturales, psicológicos y sociales.


Quevedo guarda distancia entre el dogmatismo y el escepticismo, y se orienta hacia el criticismo kantiano; es racionalista a lo Descartes, y relativista como Spengler; naturalista como Spencer, e idealista absoluto como Hegel; dialéctico como Marx o Engels, y existencialista como Heidegger. También apreciamos en sus libros influencia del positivismo lógico de Wittgenstein, y principalmente en el empleo y análisis del significante en la cadena lingüística.


Esta formación académica unida a su innata sensibilidad, propiciaron en el poeta la contemplación filosófica, ensanchando los límites del YO, partiendo del NO-YO. En efecto, según Bertrand Russell, se alcanza la ampliación del YO cuando no se la busca directamente y se trasciende al universo. Y contrario sensu, en la especulación filosófica, el egoísmo es un obstáculo para el crecimiento del YO. “En la contemplación, al contrario, partimos del NO-YO, y mediante su grandeza son ensanchados los límites del YO; por el infinito del Universo, el espíritu que lo contempla participa un poco del infinito”. Estas notas transcritas del libro “Lecturas Filosóficas' de Augusto Salazar Bondy, y que refieren a “El Valor de la Filosofía” de Bertrand Russell, nos llevan a considerar el espíritu colectivo del poeta y su sentimiento generoso, obtenidos de su contemplación opuesta a la especulación:


En los ojos del tiempo
su YO
y su plural.
Y entre los dos
el no-yo [Los Deshielos del Tiempo]
[...]y se perpetúan
mil yoes sobre las arenas

[Huellarios del Fuego y del Caracol]


Otro elemento básico en la poesía quevediana es la PIEDRA. “En el interior de las piedras están los sueños de los hombres”. “Piedra soy. Perfecto es tu soñar”. “Los ojos que ven el mundo son los ojos de la piedra”, son algunas de sus expresiones. Entre la variada fauna que vive en su poesía, destaca el CARACOL, que suplanta al poeta. Ha dicho Hegel del poeta lírico, que aunque éste trate temas objetivos, 'el gran poeta lírico se alejará y terminará por hacer su propio retrato'. También José Pablo es tierno y reminiscente como Oquendo de Amat. 'Cavila aún desde un niño el corazón' es el titulo de un bello poema en 'Orillero Mar', donde se lee que 'la luna que conoció / en su país de sueño, era otra'. Este mismo corazón de niño no permite que mueran los caracoles cuando llueve en Bernau donde habita el poeta: cuando éste se dirige a la Estación de Trenes de Bernau para trasladarse a Berlín, los moluscos se desplazan alegremente por las pistas y veredas que brillan bajo la lluvia; y es entonces, que in itineri, el escritor los levanta cuidadosamente y los devuelve a sus yerbas para evitar que sean pisados por automovilistas, ciclistas o simplemente por peatones. Sólo este hermoso gesto de amor, refleja al artista genial. Ha dicho José Carlos Mariátegui en '7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana', que 'el artista genial no es ordinariamente un principio sino una conclusión. Aparece, normalmente, como el resultado de una vasta experiencia'.


El ilustrado criterio de nuestro poeta caracolero y filósofo, ha desbaratado dialécticamente las tesis del río de Heráclito, de la luz de Platón, o de la piedra de Darío, para mencionar sólo unos ejemplos que desarrollaremos adelante. [No olvidemos que en 'Lo Fatal' del gran Darío, la piedra es dura e insensible]. En el entretanto, saludamos las impecables publicaciones en Lima de los libros ORILLERO MAR y de HUELLARIOS DEL FUEGO Y DEL CARACOL bajo el sello de Alejo Ediciones y bajo el cuidado de Santiago Risso.

___________________________