viernes, 15 de marzo de 2019
LA PEREZOSA DEL POETA
martes, 1 de marzo de 2016
La pluma que hace latir el corazón de un pueblo llamado Huacho
poeta nato, sensible a lo Vallejo.
Un gigante libre de estatura mediana, bigote ralo,
compañero tempranero de la vida
que mueve el mundo en la llanura de sus manos
y en la montaña de su rostro moreno alumbran sus ojos fijos
como dos faros atenienses
atisbando la brisa marina de la mañana.
Tenaz pájaro rebelde
que vuela con trino desde el bosque de Heraud
hasta los redobles de Scorza,
hijo lírico del verso comprometido y la prosa denunciante
caminante de un abecedario encendido
que nació en la luz de su niñez,
atizada por una fogata de talento,
que hacen latir el corazón de un pueblo llamado Huacho
junto a Valle Buendía, Flor De María Drago…
y los milagros ya acontecidos,
una fe probada en la firmeza de sus años,
un pensamiento abierto que ha surcado el pacífico oleante
remedando las sombras oceánicas
con los remos de la razón.
Así es Julio Solórzano, ya un vate de patria universal,
en la propia definición de su poesía que se llamará: tiempo,
en la fertilidad de la tierra que se llamará: aroma y pan,
en el rumor de un mar que se llamará: horizonte
recorrerá la ruta de su alma con la teología de sus versos
eternizando su canto en las plazas, las calles,
las aulas de una escuela con esa memorable oda
“Cuando muere un poeta”: se calla la vida,
se queda en silencio el mundo, se eclipsa el día…,
pero mientras el sol rompa la aurora
con la singular estampida de la mañana
encontraremos ese paraíso escondido
que finge un libro entre sus páginas,
en el andamiaje de una biblioteca
con todas las voces resucitadas de los poetas,
con sus memorias vividas,
con sus afanes cotidianos entre sus pasos,
agitando masas, levantando banderas libres
y socavando la bienvenida y el adiós de los hombres
bajo ese frágil acierto de la consagración y la duda
como los únicos seres que por otros respiramos,
abrazamos y vivimos.
Del Libro "Alas para el Tiempo" de Oscar Castillo Banda
Viajero del mundo
vocero de la extendida palabra
arrullador romántico del renglón seguido
sindicalista emergente de las causas justas
movilizador de juventudes,
semillero anunciador de la protesta
hombre social y clasista
combativo en la oralidad de su lenguaje
que anida la vida una lluvia de forastero
en la tierra seca y circundante
que atiza su llamarada como centellante relámpago.
Viajero empedernido desde el océano pacifico
hasta el otro lado del atlántico
pero siempre llevando en hombro la patria viva
que levita en su corazón como un Quijote
de esta América grande,
como un Dante idealizando
su canto a la musa ideal de sus sueños,
como un Ulises que desde su exilio vuelve a su Ítaca peruana
así es Jorge Aliaga Cacho del verso combatiente,
un amigo universal de vuelo libre.
Vistiendo al amor en todo idioma
en ese verso armiño
de mujeres buenas y mujeres malas
que es la confesión franca del poeta
que alerta una adhesión protectora en la esperanza de la tierra
siendo ésta la única gratitud fecunda del hombre
que en su vasta luz nos alumbra
y en su sombra oscura nos duerme con su naturaleza viva
abrigando toda existencia humana.
Esa es la piedra filosofal de Jorge Aliaga,
un caminante que le ha puesto alas a su tiempo,
un hombre que se moviliza en los cristales de la palabra,
un huésped que vivirá por siempre
en el velero de su eterno idilio, su patria.
Hombre del orillero mar
ciudadano universal de orillero mar
trayendo en su espalda una carga emotiva de coraje,
ataviando un tercio de pinceles bajo el brazo
caminando en la noche desparramada
bajo el lienzo de su acuarela roja,
vestido a la sombra espiritual de Ghandi,
Al hombre de los aforismos
de semblanza austera y franca,
afianzada sobre una montañosa barba,
que esconde el mundo con sus labios lisonjeros,
que cuando hablan, fluyen voces de emotiva rebeldía
confesando ideales exactos en la rebelión
de sus pensamientos.
Sus ojos, dos luceros luminosos
sujetados en esas órbitas lunares
que son tus anteojos limpios
que reflejan el prado de dos anchos patios... del mundo.
Su larga melena, un ritual clásico de estoico vate
y su espíritu una travesía sin límites.
Sobre su cabeza reposa un sombrero
como aureola que da sombra a su ideario voraz,
ese es Raúl Gálvez Cuéllar, el caminante del aforismo,
que juega como un niño grande en su Gato Egipcio,
y celebra sus pintorescas andanzas de educador
en su Yerbabuena; un lazarillo del verso y la sentencia,
en cuya espuma fresca reposa sus pies descalzos,
en cuyas manos se esculpió la arcilla de su niñez,
en cuyos brazos levantó la bandera y el libro,
en cuyas páginas hoy se sujetan sus años,
en cuya libertad se acuñará su palabra
y en cuya realidad jugará el Sosiego de Dios
en el estoico laberinto de su pluma.
viernes, 15 de mayo de 2015
SAPEROS VIEJOS
primera
río
del poeta,
frotarse las manos.
otoño,
plácido del río
entre flautas y tambores
encontrar un Sapo en su camino
carcajada.
como un niño
acariciando su blanca barba
cuando quería jugar tiro al Sapo
con la mirada altiva
Sapo.
para tres Sapos”
Cacho, recién llegadito de Escocia,
el gran José Pablo Quevedo.
del sol las diez fichas doradas
boca del bronceado batracio,
inicio de la jornada
abierta de par en par
viejos.
lanzará primero.
decía,
Raúl Gálvez Cuellar, Jorge Aliaga Cacho y José Pablo Quevedo.
|
Huacho Mayo 2015
martes, 5 de mayo de 2015
CARTA A MI MADRE
pasé por la vieja casona donde vivíamos
me acordé de aquellos días vividos en Cruz Blanca
donde descalzo jugueteaba con los niños del barrio
cuando me trepaba por la vieja higuera de don Miguel
y tú siempre me mirabas, cuidando de que no me hiciera daño.
Acosté mi cabeza por unos segundos, sobre sus muros derruidos por el tiempo,
me acordé del viejo cine Avenida, donde cada domingo me llevabas en matiné.
Madre, ya no está el pilón de agua al cruzar la Panamericana
que estaba frente al Círculo deportivo Cruz Blanca;
pestañeé por unos segundos llamando al recuerdo de esos días maravillosos
y mis oídos parecían estar escuchando los ensayos de la orquesta Continental.
Madre! Ayer pude ver tu frente sudorosa, tus ojos tristes, muy cansados
sentada ahí, pedaleando tu vieja máquina de coser Singer,
te vi haciendo vestidos blancos de lino con blondas doradas,
y ... yo muy feliz diciendo a mis amigos, mi Madre, mi Madre es Costurera.
Hoy después de tantos años pude ver la vieja casona
aquella que me daba miedo, cuando salías a entregar tus costuras
y a tu regreso nos llenabas de besos, nuestros ojos lloraban de felicidad,
llegabas con el pan bajo el brazo y más trabajo para mañana,
y tú, cantando suave, muy suave, nos decías a mí y mis hermanitos !Los Amo!
Madre, hoy después de muchos años, sé lo que es dormir despierto
no necesito cerrar mis ojos para verte,
cada día estás junto a mí, cada noche silente escucho tu voz.
lunes, 17 de febrero de 2014
DÉCIMA A JULIO SOLÓRZANO MURGA
miércoles, 9 de enero de 2013
La Morena en la Rubia
La Morena en la Rubia
Hay una holandesa en mí
y también una africana.
Tengo una esclava cauterizada en la sangre,
y ese extraño cabello rubio
brota, pero se niega al frío,
prefiere el calor, el huracán, las brujerías.
Ese calor que descompone el tambor
y se adhiere a las caderas,
candongueándome la vida.
La rubia se detiene en un van Gogh,
mira los detalles de un Jan Provoost,
No hay cosa más hermosa
que esa mujer dando su seno al niño,
se aleja de un Pieter de Hooch en su sala
para no perder los detalles de los rostros
enmarcados en su piel.
Y mientras tanto la carrera fluye
y no se detiene,
se mira al trasluz del tiempo y no se reconoce.
Ama y desea ser amada,
Y no importa si es a la rubia en su cabello
o a la negra en sus caderas,
o tal vez la india en sus labios de seda,
No, no importa,
grita, grita, grita.
Mírame, ámame,
Escúchame, que la esencia queda,
pero el cuerpo muere.
Carmen Amaralis Vega Olivencia (CAVO)
www.carmenamaralis-vega.com/
miércoles, 5 de mayo de 2010
CHACO GIL, POETA DEL SIGLO. (Acróstico)

CHACO GIL es el Poeta del Siglo: Hontanar de versos galanos, Amigo magnificente, Corazón de puro chorobalino, Orillando todos los ríos y caminos Genio del Wanda, de Angasmarca, del Huaychaca, Incansable artífice de la palabra, Líbero creador que ha vencido al Tiempo. Raúl Gálvez Cuéllar (Se puede visitar a Chaco Gil, en "Enlaces" de este Blog ) |
viernes, 5 de febrero de 2010
C A S L I P
Pita el tren, pita el tren...
el trasandino rojo,
aquí nomás, a escasos metros
donde se alargan los rieles paralelos
hasta las altas cordilleras.
Pasa el vértigo
de reflectores encendidos
para llevarse al tiempo
sonando la campana
que hace correr alegres a los niños
y a nosotros también.
Casitas felices
suben al Cerro San Cristóbal
con los colores de familias
que andan por los senderos
entre la amplia grama
que levanta palmeras y faroles.
El Rímac desborda
todos los días un rumor de frescura
que atraviesa la glorieta
bajo la sombra de sus tejas.
El río amigo
hace temblar las hojas y cantar en los nidos,
se cuela entre rejas y barandas,
juega en escaleras y puentes,
acaricia las columnas de los portales.
Aquí nomás a una cuadra
de la Plaza Mayor y Palacio de Gobierno,
rueda el estruendo del fierro:
puntual visitante de vitrales,
en las naves lector infaltable.
He ahí el Cerro San Cristóbal,
la Panamericana y el Rímac,
el Malecón con su flora y fauna...
Y he aquí la vía férrea
que sostiene al trueno
que pita y alumbra con saludo de campana,
y queda para siempre
en los flashes y recuerdos.
Raúl Gálvez Cuéllar,
Lima, 06 de febrero de 2010
viernes, 27 de marzo de 2009
PARA NO REGRESAR
Desciende el poeta desde la alta colina
que levantó su corazón.
Baja del cielo con el dolor de todos los hombres,
de donde había ascendido en carruaje de oro,
escoltado de colibríes que anunciaban su alegría.
Viene de donde construyera con sus manos,
con sus manos que ya no eran las suyas,
el más hermoso altar de adoración.
Desata la tempestad sobre la tierra,
y entre el diluvio de sus lágrimas
percibe el arco-iris.
Pero es en vano, pues baja solitario,
con la tristeza de todos los hombres.
Y aunque inmenso es su dolor
y sueñe con volver a su altar,
él sabe que debe decir adiós
para no regresar.
Raúl Gálvez Cuéllar.
Poesía inédita, será parte de un libro en preparación titulado POESIA FINAL, que vendría a ser algo así como mi poesía total, pues en su contexto figura toda clase de temas, como para despedirme de este extraño mundo.
miércoles, 18 de marzo de 2009
POESIAS DE "ARTE REGRESIVO"
Amanece la vida
con el sol que despierta
mas este sol es otro
como otra es la sombra y otra la luz
mira la diferencia en la ola
en la gota de lluvia y los crepúsculos.
La resaca secará las arenas
y no estaremos cuando en los océanos
las ondas seguirán imperturbables
su excursión hacia la orilla
de este momento eterno
que congrega el ayer y el mañana.
Ante los ojos de tu alma
se abre la ilusión que pasa,
el regreso triunfante
de las vueltas del trompo siempre desiguales
como un engaño benigno a los sentidos
y una derrota de nuestra inteligencia.
Raúl Gálvez Cuéllar
ARTE REGRESIVO II
Otoño en el dial que fluyes
cargados de horas de oro vas,
el tiempo pasa queda,
las huellas del hombre vienen van.
En apunte breve sonríe la vida
quedan rostros en el papel canson,
en aguacero el bosque re-verde-ce,
la hoja colorida brilla al sol.
Otoño, albalbor, fulgor y encanto,
vibras a cada vuelta de la esfera,
y en la luz atenta de la partida
maceras al regreso de la flor.
Otoño en rama, en canto estival
en lo que el pensamiento vuela
la orilla que orea aún nos recrea
lo intuitivo se acomoda en su huella!
José Pablo Quevedo
viernes, 13 de marzo de 2009
PARA TI
PARA TI MIS VERSOS VAN DE PRISA
Amigo fiel de palabras bellas,
para ti mis versos van de prisa,
llevándote brillo de estrellas,
mi cariño, besos y sonrisas.
Van desnudos, fríos y perfumados
de exóticas flores mexicanas,
van del largo viaje ya cansados
a reposar en tierras peruanas.
Recibe por favor fiel amigo
los humildes versos que escribí,
van hasta ti como mudo testigo
del cariño fiel que siento por ti.
Sandra Figueroa H.
Monterrey, N. L. México
Marzo 10 del 2009
Hora: 4:00 p. m.
http://www.poemasdepoetiza.blogspot.com/
lunes, 5 de enero de 2009
Isla Negra / 164// Sencillamente colosal
La tierra estremecida y sanguinolenta, con músculos y huesos, y dedos amputados ¡qué masacre!. Mientras los Generales celebran sus orgías, sus adláteres cumplen órdenes sin dudas ni murmuraciones con la consigna de dar en el blanco, en el pecho del obrero.
Leyendo otras poesías, ya tenemos un ritmo de armonías augurales en América con tu batuta en ristre, mi querido Gabriel, y sí que son buenos vientos desde barlovento.
Con mi cálido y combativo abrazo:
raul galvez cuellar
Gabriel Impaglione
Argentina
Y va la bala y la bala va y siempre va, entonces se cae,
se cae se cae se cae se cae y se vuelve a caer
hasta que sale la piedra, la piedra sale y sale la piedra
y luego la bala viene y va la piedra y viene la bala,
la bala va, junto a la piedra, y se cae, y se vuelve a caer.
Movimiento contìnuo de la bala y la piedra y la muerte
que va y que viene, la muerte con la bala y con la piedra.
Y la tierra que mira verdugos, desterrados, y mira
la tierra, sòlo puede mirar, y parir piedras y beber
la sangre que cae por la piedra y la bala y la bala y la bala
hasta que pueblos y balas y piedras agotando muerte
se vuelvan contra los cinco generales que nunca
caen, porque no caen los generales, los generales no
caen, ni caen Sus Encorbatadas Señorìas que pagan y
ordenan muerte y bala y bala y muerte y muerte y bala
y entonces la tierra y las piedras y las balas
haràn Justicia.
Raùl Gàlvez Cuèllar
Perù
Patria Amèrica
Libertar la patria
y al hombre americano es la voz de la hora
no importa si para ello
hay que poner el dedo en el gatillo.
No es una bravuconada
sino la estaciòn del proceso
evolutivo de la historia
en su social devenir.
Donde el hombre al fin y al cabo
despuès de soportar la tiranìa
revienta inevitablemente
cual un fenòmeno de la naturaleza,
como cuando va llover y lloverà.
martes, 23 de diciembre de 2008
Para Juan Benavente
Tenía el maestro 83 años,
y en todas las nochebuenas
se prendían las luces en casa
entre adornos y tareas compartidas
para la cena navideña.
El brindis del padre y su discurso,
y después los hijos con sus floros
cuando entonces todo era felicidad.
Tenía 83 años ese 25 de diciembre
del 2004 cuando apagó
todas las navidades.
Mas la vida continúa,
y las lágrimas secaron en los ojos.
Estamos en el 2008 y las estrellas
tímidamente vuelven a encenderse
en el hogar.
Ràúl Gálvez Cuéllar
23 dic 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
POESIAS INÉDITAS DE PRÓXIMO LIBRO A PUBLICARSE
SALUDO EN DÚO
Saludamos a los escritores revolucionarios
a los jóvenes progresistas
rebeldes a la tiranía del establishment,
a los dueños de la era
de la hermandad latinoamericana.
Olas blindadas que entran a las ciudades
para arrancar de cuajo la indolencia y el robo,
caras nuevas que inauguraràn la algarabìa
de ver a todos iguales sentados a una misma mesa
sin conocer restas
en el reconocimiento de la suma.
Saetas que transportan la memoria de mil pueblos,
ventanas abiertas al paisaje hecho verdad,
pecho del mar entre el sueño y el despertar
de la ola y del dìa que se repiten
incansablemente.
Reciban ustedes la posta de la historia,
impriman nuevo ritmo a la carrera,
queda prohibido hablar a una sola voz,
escriban el poema del tiempo
y aviven esa paz de Caral.
Hagan temblar Amèrica hasta enronquecer,
para que todo el mundo sepa que en este Continente
somos como las hojas de un solo àrbol,
y que vibran nuestros corazones para siempre eslabonados.
Josè Pablo Quevedo y Raùl Gàlvez Cuèllar
Bernau y Lima, diciembre 2008
SEXO PARA LA ALCOBA
El sexo es para la alcoba, señores,
no es un tema fundamental,
cuando quedan sembrados tantos huesos
en los campos de batalla.
cuando hay gallinazos
que esperan que un niño muera
de hambre para comèrselo.
Cuando pasan esos rostros por las calles,
y los Gobiernos hacen lo que les viene en gana
sin que nadie proteste y se levante.
Escribo para los jòvenes que escriben:
piensen en su pueblo y en los otros pueblos,
y por favor no escriban tonterìas.
Ingresen a las conciencias,
provoquen el cambio contra el abuso,
sean verdaderamente hombres,
dueños del bienestar del mundo.
Raùl Gàlvez Cuèllar
Nov. 2008

ONDEANDO
Somos la ola
que besa la orilla
con su espuma de furia,
que desciende y asciende
que viene y que regresa.
Que hunde la idea
desde el borde de los zòcalos
de la Amèrica Andina
cubriendo el continente
de combate y primaveras.
Llegaràn los nuevos
hoy formados en filas
-ondeando hacia la playa-
para estampar el registro
de la anticipada historia.
Y creceremos felices
como los àrboles del Amazonas
desafiando al viento
de los enemigos del pueblo,
y habremos vencido entonces.
Raùl Gàlvez Cuèllar
nov. 2008
viernes, 5 de septiembre de 2008
LAS MUJERES Y EL SECRETO
Nada pesa menos que un secreto,
pues llevarlo lejos no es difícil a las damas;
y sé que sobre estos hechos
un buen número de hombres parecen mujeres.
Para probar a la suya, un marido exclama
en la noche ante ella: “Oh Dios, ¿Qué es esto?
¡Ya no puedo más!¡Me desgarro!...”
¿Qué? ¿He parido un huevo! ¿¿Un Huevo??... Sí, aquí está
fresco y recién puesto. No lo digas a nadie;
me llamarían gallina. En fin, no lo hables más”.
La mujer, nueva en este caso,
así como en otros asuntos,
cree la cosa y promete a sus dioses callar;
pero ese juramento se desvanece
con las sombras de la noche.
La esposa indiscreta y poco fina,
sale de la cama cuando el día apenas se levanta
y corre a casa de su vecina:
“Comadre –le dice-, tengo la última,
pero no lo cuente porque me haría usted azotar:
mi marido acaba de poner un huevo, grueso como cuatro.
En el nombre de Dios tenga mucho cuidado
de no divulgar este misterio”.
¿Usted se burla? dice la otra. Ah! Qué poco sabe
quién soy yo! Vaya y no desconfié de mí.
La mujer del ponedor vuelve a su casa,
y la otra ansiosa de contar la noticia
va a repartirla en más de diez sitios,
y en lugar de un huevo, dice tres.
Esto no es todo, ya que otra comadre
dijo cuatro, contando el chisme a la oreja,
precaución poco necesaria,
ante lo que ya no era secreto,
porque el número de huevos iba creciendo,
y antes de acabar el día,
ellos se elevaban a más de un ciento.
Jean de la Fontaine
Traducción de Raúl Gálvez Cuéllar
LES FEMMES ET LE SECRET
Rien ne pèse tant qu' un secret;
Le porter loin est difficile aux dames;
Et je sais même sur ce fait
Bon nombre d’hommes qui sont fermes.
Pour éprouver la sienne un mari s'écria,
La nuit, étant prèst d'elle: “O dieux ! qu'est-ce cela?
Je n'en puis plus; on me déchire!
Quoi? J'accouche d'un oeuf ! - D'un oeuf? – Oui, le violà,
Frais, et nouveau pondu. Gardez bien de le dire:
On m'appellerait poule. Enfin, n'en parlez pas.”
La femme, neuve sur ce cas,
Ainse que sur mainte autre affaire,
Crut la chose, et promit ses grands dieux de se taire.
Mais ce serment s'évanouit
Avec les ombres de la nuit.
L'épouse indiscrete et peu fine
Sort du lit quand le jour fut à peine levé;
Et de courir chez sa voisine.
“Ma commère, dit-elle, un cas est arrivé.
N'en dites rien surtout, car vous ne feriez battre.
Mon mari vient de pondre un oeuf gros comme quatre.
Au nom de Dieu, gardez-vous bien
D'aller publier ce mystère.
Vous moquez-vous? Dit l'autre. Ah! Vous ne savez guère
Quelle je suis. Allez, ne craignez rien”.
La femme du pondeur s'en retourna chez elle.”
L'autre grille déjà de conter la nouvelle:
Elle va la répandre en plus de dix endroits.
Au lieu d'un oeuf elle en dit trois.
Ce n'est pas encor tout, car une autre commère
En dit quatre, et reconte à l'oreille le fait.
Précaution peu nécessaire,
Car ce n'est plus en secret,
Comme le nombre d'oeufs, grâce à la renommée,
De bouche en bouche allait croissant,
Avant la fin de la journée
Ila se montainet à plus d'un cent.
Jean de la Fontaine
Francés
lunes, 7 de julio de 2008
Sobre DIÁLOGO DE ORILLAS
Mi querido prosopopèyico y alucumado amigo y eximio poeta, has grana-granado hasta los confines de los tiempos la espiral de tu pluma. Tù eres plenamente consciente que estàs haciendo historia hacia los devenires inciertos. Como buen Filòsofo, tambièn has aprendido a ser Amigo, y el jùbilo de èstos es asimismo el tuyo. Sòlo tù JP serìas capaz de escribir como lo haces. Desearìa que el Perù sepa tu grandeza de hombre. Estoy absolutamente convencido que no me equivoquè desde el inicio al leer tu poesìa.
Antes que un elogio a mi persona, Diàlogo de Orillas perenniza hasta dònde es posible ascender con el pensamiento, en titànicos esfuerzos por alcanzar la verdad. Mas una verdad real de hechos tangibles como Huacho con sus pantalones largos, y una Panamericana flanqueada de globos multicolores, -felices imàgenes-. Ahora estamos sentados a la mesa de la Filosofìa y hay fiesta en nuestras mentes mientras despejamos los caminos molineros y descalificamos Rocinantes y una que otra vaca sagrada, antes de pensar si Magaly o Gisella, o si la U o el Alianza Lima, sino para tener presente el cambio que tambièn nos amenaza con la furia de las aguas y el Oscurecimiento Global. Los serios temas de nuestro Examen no pueden prescindir el beneplàcito que nos brinda la amistad de nuestros hermanos Julito y Celia, por ejemplo; y es ahì donde levantas tus orillas orilleras al brillo solar de nuestra buena vecindad.
Gracias JP en nombre mìo y de la Poesìa, y asimismo en nombre de nuestros amigos de verdad.Otro abrazo y que Dios te bendiga.
Raùl Gàlvez Cuèllar
Lima, 05 de julio del 2008
DIÁLOGO DE ORILLAS
(Para Raúl Gálvez Cuéllar)
El disparo de tu blog Muymullero
Gana la imagen deseada con certero puño
Enciende el aire con mariposas limoneras
Condensa yoes en nosotrados puquios
Tú pasas por la nube con tu alfombra
Para hallar los nuevos disparos de tu júbilo
Advierte a tus amigos que las enseñanzas
Son orilleras, y orillas orilladas por las olas
Raúl, sé que un niño hace pompas de jabón
Y retrotrae su mirada
Él halla su rostro con su destino de ser nube
Puede encontrase con Platón-mancebo
Que ahora adulto, pide mil perdones
Por el mito de la caverna
Cuandos tus pompas de jabón le ganan la partida
Ellas alcanzan las torres de las grandes avenidas
Y entonces, hay musas que vienen a la fiesta de tu mesa
Y llenan de globos los tramos de la Panamericana
En ruta de camión a Huacho en pantalones largos
-Te digo, Rául- El Perú no necesita
La invención de esta realidad disparatada
Que son como narices al dedo pegadas-
Lo dijo Quevedo, Principe de los Dinamiteros,
Según la versión de nuestro Vallejo-
El Perú, necesita del aleteador del alba
Los cóndores sólo anidan en lo alto
Alisa tu barba -entonces- en uno de sus lagos altos
Allí,están los vuelos de montañas, los volcanes atentos
El sol se levanta por doquier roturando la nube
Te acompañará el día prestándote sus sandalias
Ir en uno de sus rayos
Es como tenerlo al Tercer Día en tu sombrero
O peinando tu barba en bizantino vuelo
En cada viaje de tu fantasía
Respira el aire a pleno pulmón
Mantén el equilibrio de tu hidalguía
Ya sé que los molinos eólicos son más altos
Y dan contienda doble a los Rocinantes
Por eso, ofrece la buena vecindad a los amigos
Nada en cualquier océano con tu pluma
Sabes – que el solo ojo que hila la democracia
hila en la mesa de la omnipotente burocracia-
Entonces, escarba las barrigas de déspotas y mentirosos
Extiende tus caminares sobre las arenas
La luz huellea cuando en ristre llevas tu adarga
En el tanto tanto que es el corazón de todos.
José Pablo Quevedo
Bernau, Alemania, 4.7. 2008





