martes, 13 de mayo de 2008

BEACH

BEACH

Time is unmade here at the border
of rock and sky. Under brindled water the hours
hide, fall away, disappear with the salt
until you are unknown, unthought, unformed.

There is only pale wind and pearl mist
that lights the granite and the slow green meadows
by the sea. What rite can re-form, re-make,
return you from water, from sand, from the low
dark leaves of a fruit bush pocked with rust?

We hear the echoes of sunbathers who last season
wore only shadows themselves yer laughed at a woman
who drove all the way out from town
to lie naked among strangers.

Unwanted kelp flowers on the cold stone shore.
Somewhere near: hosta, wild roses, morning glories
call out your name. In the perpetual sky
the sun and the moon are still. You don`t answer,
you can`t. Or else we can`t hear you,
the unsinging, the unspeaking, the unliving.

We remain on the beach, ignoring the tide.
You`re here, we understand that, and you`re happy.
We`re at a summer border of ourselves,
of each other, our small chiselled histories.

the moon is monitoring the water, listening
to its incoming waves, asking each white pulse
to unchart and undo our unknowing.

JANIS RAPOPORT



PLAYA

El tiempo se esfuma aquì en la orilla
de roca y cielo. Bajo abigarradas aguas, las horas
se esconden, desfallecen, desaparecen con la sal
hasta que tù eres desconocido, impensado, informe.

Hay sòlo un pàlido viento y bruma de perla
esas luces, el granito y los lentos prados verdes
por el mar. ¿Què rito puede reformar, rehacer
regresarte del agua, de la arena, de la hondura
de hojas oscuras de un fruto de arbusto picado con herrumbre?

Nosotros oìmos los ecos de bañistas que en la ùltima temporada
lucieron sòlo sus sombras y rieron de una mujer
quien echada enteramente a la salida de la ciudad
reposaba descubierta en medio de peregrinos.

Innecesarias algas florecen en la frìa piedra de la orilla
en algùn sitio cerca: hostia, rosas silvestres, glorias de mañana
gritan tu nombre. En el cielo perpetuo
el sol y la luna estàn silenciosos. Tù no respondes.
no puedes. En otro caso no podemos escucharte
el desencanto, lo inexpresable, lo invivido.

Nosotros quedamos en la playa, ignorando la marea.
Estàs aquì, lo entendemos, y eres feliz.
Estamos en verano al borde de nosotros,
y de cada uno de los otros con nuestras pequeñas historias cinceladas.

La luna està vigilando el agua, oyendo
a las olas que vienen, preguntando en todo pulso blanco
hasta borrar y deshacer nuestro desconocimiento.


Esta es una traducciòn del Inglès de Raùl Gàlvez Cuèllar, del poema "Beach" de la escritora canadiense JANIS RAPOPORT, y que figura en su libro AFTER PARADISE (PAG. 13). Esta traducciòn ha sido publicada en prestigiosas revistas internacionales, y en algunos libros de antologìa.

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