Deberá leerse "AR III", y no IV. Muchas gracias.
domingo, 30 de diciembre de 2018
POSIBLE ERROR
Dado el tiempo transcurrido, no recuerdo si la siguiente foto portada de "AR IV" fue tomada en la fachada de la antigua vivienda de José María Arguedas, en Supe.
AGRADECIMIENTOS
Mis agradecimientos a la notable Escritora CELIA ARIZA MENDOZA por haber organizado este Blog que es visitado por miles de visitantes intelectuales.
En segundo lugar, aclaro que la foto que aparece en la Carátula de "ARTE REGRESIVO III" fue tomada en Supe, en el frontis del Colegio donde estudió José Pablo. Figuran J.Polinske y esposa (alemanes); RGC con el viento inflando su campera (casaca); José Pablo; Julio Solórzano; Celia Ariza y mi esposa Lucyta.
martes, 25 de diciembre de 2018
sábado, 22 de diciembre de 2018
CUENTO CORTO DE RGC: "DIEZ PUNTOS"
DIEZ PUNTOS
Fui a dar examen de puntería para obtener permiso de manejar arma de fuego. Entre muchos postulantes y cuando manipulaba mi revólver, se me escapa un disparo. Tuve miedo y desconcierto en medio del alboroto general
No sabía dónde esconderme cuando llega el Comandante Jefe de la Policía y pregunta ¿Quién disparó?. Luego dirigiéndose a mí, inquiere ¿Ud ha sido?
-Sí. -dije apenas, haciendo un esfuerzo y temblando de dudas.
-¡Excelente!. ¡Denle su Certificado de Aprobado y continúen con el resto! -ordenó el Comandante antes de retirarse.
Había ocurrido que el disparo no deseado había impactado en el mismo centro de uno de los círculos dispuestos para el tiro al blanco.
( DEL LIBRO "COLECCIÓN DE CUENTOS PARA SONREÍR" )
CUENTO CORTO DE RAÚL GÁLVEZ CUÉLLAR
SANTO Y SEÑA
En mis años de efervescencia universitaria existían grupos antagónicos, y el entusiasmo desbordaba entre estos grupos.
Para proteger el secreto de nuestras reuniones y de algunos documentos "estratégicos", vale decir para identificarnos, fijamos una contraseña para reconocer a los nuestros, y en su caso expulsar a los soplones.
Cada vez que encontrábamos a un sospechoso entre los miles de universitarios, le aplicábamos la contraseña de "Cuchillo-cuchara"; y el sospechoso debía contestar "Viva el Che Guevara" para que se le considere de los nuestros (de la Izquierda Revolucionaria).
La contraseña completa era: "Cuchillo-cuchara/Viva el Che Guevara"
Un día encontramos en los ambientes privados de nuestro movimiento estudiantil, a un desconocido que posiblemente había ingresado por las ventanas, ya que las puertas de acceso estuvieron cerradas. El extraño al vernos, quedó terriblemente asustado, y entonces pronunciamos la palabra clave: "cuchillo...", pero el intruso no respondió. Él no sabía qué hacer para aparentar que era de nuestro grupo, mientras aumentaba su nerviosismo.
Con el fin de ayudarlo, pronunciamos "cuchillo-cuchara" , pero el estudiante no reaccionaba para nada y ya todos queríamos expulsarlo a puntapiés.
Se le dio la última oportunidad para completar el santo y seña: "cuchillo, cuchara"... "cuchillo, cuchara"...
El falsario estudiante después de pensar un buen rato, mirando al techo y dando la impresión de recordar, exclamó ¡¡¡ TENEDOR!!!
Demás está contarles que recibió una soberana paliza.
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