martes, 15 de septiembre de 2009

PROHIBICIÓN DE LIBROS

La libre expresión del pensamiento es un derecho inherente a la persona consagrado en los Arts. 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; así como en los Arts. IV y Art. 13 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, y Convención Americana sobre Derechos Humanos respectivamente.

En este orden de ideas es denigrante la censura y prohibición de libros en cualquier lugar del mundo, lo que aparte de configurar una atroz aberración jurídica, es retroceder a los periodos más sanguinarios de la historia.

Me adhiero a la Protesta de nuestros hermanos intelectuales de Puerto Rico, y en general Denuncio enérgicamente todo atropello a la dignidad del escritor, provenga de donde provenga, porque dichos actos aparte de configurar una violación de derechos fundamentales, lesionan seriamente el espíritu de los hombres libres.

Lima, 15 de setiembre de 2009

Raúl Gálvez Cuéllar,
Poeta, narrador, crítico literario y abogado peruano.

6 comentarios:

  1. Nicolás Hidrogo Navarro15/9/09 16:13

    Totalmente de acuerdo con don Raúl Gálvez y pertinente todo este citatorio jurídico para demostrar la protección del intelecto humano.
    Prohibir libros sería como regresar a la época de Nerón o del propio Catón, el periodo medieval de la inquisición o negarle a un nonato no ver la luz del mundo.
    Es absurdo como aún ciertos regímenes y personas retrógradas les sale el tufillo de perturbar la dialéctica misma de la cultura: ver nacer a sus productos estéticos. Un texto es producto mismo de acercamiento al orbe mismo de la humanidad. Un libro se censura por sí mismo cuando no reúne calidad o cuando no cumple con el encargo social de redimir a la humanidad de su sed de humanizarlo más. La peor -y quizá única- censura de un texto es la del lector cuanto ya no quiere volver a leerlo.
    Mi adhesión contra toda rancia idea de censurar libros e ideas.


    Lambayeque, setiembre 15 de 2009

    Nicolás Hidrogo Navarro

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  2. Angel Gavidia15/9/09 23:03

    Sí, pues, mi querido Raúl, estos pobres hombres que nos gobiernan creen que quemando libros se lucha contra la barbarie terrorista. Y no obstante, fíjate, llenarse la boca con la consabida frase sarmentiana: Bárbaros, las ideas no se degüellan, en sus frecuentes reuniones partidarias. Ciertamente, las ideas no se degüellan, se combaten con ideas. Eduquemos, maestro, eduquemos. Qué grande Bolívar en esa frase suya: Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción. Yo no sé cuál es la logica de destruir o confiscar libros si hasta Mein Kampf de Adolfo Hitler es un libro de fácil acceso y traducido al español.

    Particularmente tengo especial interés en hallar una explicación lógica a la conducta de Sendero, si la tiene; en conocer los resortes primarios y fieros que movieron un accionar así, polpotiano y estúpido. Ojalá alguien me lo pudiera explicar. Sospecho que esta respuesta no se halla en A puño y letra.
    Trayendo a la memoria el Pensamiento complejo de Edgar Morín, ese ministro de Justicia que tenemos se conduce peligrosamente por el pensamiento simple, por eso fue partícipe entusiasta de la tragedia de Bagua y ahora es un abanderado de la confiscación de un libro. Lamentable y riesgoso.
    Un abrazo, maestro.
    Angel Gavidia

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  3. Raúl:
    más que una aberración jurídica. es la aberración de prohibir las ideas y libre pensamientos.
    me hace recordar la época de la represión y el autoritarismo que vivió argentina en la década del 70.muchos escritores fuerón exiliados, por no estar deacuerdo, y otros exaltados.
    el poder de la palabra bien utilizada, sin simbolismo demagogos, transmite, educada. es enseñanza.
    podría estar horas escribiendo, espero que esto de prohibir dejé de ejercitarse en los pueblos.
    necesitamos apelar a la conciencia y a la madurez. difícil ¿verdad?. pero no imposible.
    es gusto leerte.
    abrazos de hermanos .

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  4. Totalmente de acuerdo. La libre expresión debe ser norma en esta sociedad.
    No permitamos que nos callen.

    Un fuerte abrazo.

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  5. ESPERO NO TE MOLESTE QUE COMPARTA EN MI FACE TUS PALABRAS MUY CIERTAS YA QUE LA VERDAD VIENE BIEN EN ARGENTINA EN ESTOS MOMENTOS Y MAS CUANDO LA REFLEXIONES VIENEN DE AFUERA.UN
    UN FUERTE ABRAZO CLAUDIO ACHAVAL

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  6. Qué ourrencia la tuya estimado Claudio. Todo lo contrario: me gusta tener eco de lo que escribo con la fuerza de mis convicciones, de mi conciencia y de mis experiencias vividas tanto en mi país como en otros países hermanos como el tuyo. Un fuerte abrazo.
    raul galvez cuellar

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